| 3 cuotas de $29.010 sin interés | Total: $87.030 | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% |
| 1 cuota de $87.030 sin interés | Total: $87.030 | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% |
| 3 cuotas de $29.010 sin interés | Total: $87.030 | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% |
| 6 cuotas de $14.505 sin interés | Total: $87.030 | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% |
| 2 cuotas de $43.515 sin interés | Total: $87.030 | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% |
| 9 cuotas de $13.873,55 | Total: $124.861,94 | |
| 12 cuotas de $11.269,66 | Total: $135.235,92 | |
| 24 cuotas de $7.687,29 | Total: $184.494,90 |
| 9 cuotas de $16.324,89 | Total: $146.924,05 | |
| 12 cuotas de $13.557,82 | Total: $162.693,88 |
| 18 cuotas de $8.745,06 | Total: $157.411,16 |
Hay joyas que se llevan en la muñeca.
Y hay joyas que se llevan en el alma.
La Virgen de Luján en plata 925 descansa entre cristales checos en tono ámbar —
cálidos como la luz de vela, eternos como la devoción que los rodea.
Una pulsera para todos los días. Y para todos los momentos que importan.
La imagen más querida de la devoción argentina, labrada en plata 925 en un dije de 2,5 cm con detalle y respeto. Llevarla es una forma de llevar la tierra natal y la fe juntas.
Producidos en la República Checa, el tono ámbar es calor puro: dorado, miel, tierra. Facetados de precisión que hacen que cada cristal brille de forma distinta según la luz del día.
